viernes, 10 de abril de 2009

Poema de Atxaga

"Las gaviotas"

Todas las tardes

se reunen las gaviotas

frente a la estación del tren:

Allí repasan sus amores.



En su libro de memorias

dos flores de sándalo:

una señala la página de los puentes,

otra la de los suicidas.



Y tambien guardan una fotografía

del mendigo que, hace tiempo, transportaba

los despojos del mercado.


Pero su pequeño corazón

-que es el de los equilibristas-

por nada suspira tanto

como por esa lluvia tonta

que casi siempre trae el viento,

que casi siempre trae el sol.



Por nada suspira tanto

como por el inacabable

(cabalé, cabalá),

continuo mudar

del cielo y de los días.

Bernardo Atxaga