martes, 14 de abril de 2009

Le llamaban Yuma

Firmaba sus trabajos como MRosas, pero nosotras le llamamos siempre Yuma. La primera vez que lo vi fue bajando mi calle de antaño, llena de hoyos y piedras, allá por los años 90. Iba descalzo, con la ropa justa, su piel curtida por el sol, en la mano una cesta, en la cabeza, una cresta. Todo rapado excepto la parte que va de la frente al cogote, pintada de colores...Le seguía un perro de caza. Mora se enamoró al instante.
Durante años vivió en varias casas abandonadas a las que iluminaba, adornaba, cuidaba.

Esta casa estaba situada en una pequeña hondonada. Un año llovió mucho y se le inundó de barro.
Esta venta se encuentra en la carretera general. En aquella inmensa casa también vivió nuestro personaje. Tras él han pasado por allí mucha gente, pero nadie la ha cuidado como él.


El váter, siempre fuera.

También vivió en este transformador eléctrico. Allí dentro le cabían dos camas de matrimonio, cocina, taller, despensa, salita... Han pasado años y gamberros por allí pero aún quedan restos del confort hogareño. Fuera, abajo, en el llano disfrutaba de una bañera encastrada, dicen que siempre iba muy limpio...A menudo se le veía darse un baño matutino en la playa cercana.

Con restos de los contenedores y lo que iba recogiendo se construyó una buena bicicleta que usaba para moverse, transportar cosas, personas, el perro...
Era muy mañoso, pintaba y dibujaba, y sus cuadros los vendía en la Explanada, en Alicante. Hacía trabajos de carpintería, albañilería... Este muro es uno de los que hizo él:

La casa está arriba y construyó una serie de caminos y muros de piedra para salvar la pendiente. No es un trabajo fácil y le costó mucho tiempo acabarlo, le quedó genial, aún hoy llama la atención. Han pasado más de 10 años y está como nuevo.

Además cuidaba su entorno. No sólo no ensuciaba sino que a menudo se le veia recoger botellas y plásticos del campo. Una tarde en el bosque de eucaliptos a lo lejos vi a Tarzán. Al acercarse comprobé que era el Yuma, con un taparrabos, el pelo al viento, descalzo... Ahora que lo pienso...¡Qué foto!
En nuestros encuentros me hablaba, pero yo no le entendía. Trataba de tener una conversación con él pero sonaba fatal lo que oía, era una mezcla terrible de español con alemán y algo más... Pero si sé que usaba palabras como paz, buena gente, cerveza... La verdad es que me daba un poco de miedo, su cabeza no parecía ir muy bien... En cuanto podía me despedía cortésmente y ponía pies en polvorosa.
Decían que vino a España siguiendo a una mujer y que una vez aquí, ella le abandonó.
Un día dejamos de verlo. Me dijeron que estaba muy enfermo y que habían hecho una colecta para pagarle la vuelta a su país. Estos dibujos que hace poco rescaté del transformador dan buena cuenta de su arte, de su enfermedad y de su locura.
Su mensaje hablaba de un mundo en paz, sin guerra, de odio salvado por amor, de desesperación y de rechazo ante la enfermedad, preguntándose donde está la buena gente... Escribió mensajes sobre amar nuestro planeta, de cuidar y embellecer el entorno, de amistad...
Espero MRosas que por fin...descanses en Paz.

2 comentarios:

fernando dijo...

Curiosa persona la que anduvo por esos sitios, con aspecto diferente al habitual y que por momentos causaría respeto estar con él;pero del cual, muchos de nosotros , de esta sociedad que va perdiendo los valores, (ni siquiera muchos los conocen), podríamos aprender y tratar de poner en práctica...quizá demasiada utopía o realmente se podrían conseguir.

Transi dijo...

Hacía tiempo que quería dedicarle unas palabras a este hombre, particular, pintoresco, en algunas facetas genial, si no hubiera estado enfermo y destrozado mentalmente aún estaría por ahí, dejando su huella, su mensaje. La pena es que tenía mucho dolor y la enfermedad le iba minando poco a poco, a saber su historia... Hay quien sabe más de su vida, que le medio entendía, que hablaba con él..., a ver si se anima y nos cuenta algo.
¡Qué tiempos aquellos!
Ni mejores ni peores que los de ahora...Pero con más de una decena de años menos!
Lo de ponerle Yuma yo creo que fue cogido de la peli de Samuel Fuller de 1957, con Rod Steiger y Sarita Montiel. Era la historia de un blanco que se casó con una india y se convirtió en un luchador por los indios..., o algo así. Yo recuerdo que cuando la vi en la televisión era muy niña, y que me impresionó lo guapo que era el indio Yuma.
Me alegro de que te haya gustado. Un abrazo.