jueves, 11 de junio de 2009

NO al trabajo infantil!

Esta semana se recuerda a nivel mundial que hay millones de niños y niñas que se ven condenados a trabajar desde pequeños jornadas enteras, terribles y duras...


La "necesidad" del Trabajo infantil:
-Niños que trabajan en casa para permitir que sus padres puedan trabajar fuera: en muchos casos, especialmente las niñas, están encargadas de las tareas domésticas o del cuidado de los hermanos pequeños mientras los padres permanecen fuera del hogar.
-Insuficientes ingresos familiares: los bajos sueldos provocan que varias personas dentro de una misma familia deban trabajar para poder mantener un mínimo de ingresos. Los niños se convierten así en una mano de obra necesaria ya que la situación económica de muchas familias sería más precaria sin la aportación de sus hijos, que puede llegar a representar entre el 30-40% de los ingresos familiares.
-Deudas paternas que les convierten en esclavos. Los padres entregan a sus hijos a usureros como pago de sus deudas y estos les explotan, por ejemplo en los telares de alfombras. En otras ocasiones, los contratos de los padres por trabajo a destajo. hacen que los hijos deban unirse a trabajar con ellos.
-La necesidad de aportar ingresos a la economía familiar provoca que el trabajo se priorice sobre la asistencia a la escuela. Los niños/as trabajadores/as no suelen tener tiempo para acudir a la escuela (el 75% de ellos realizan jomadas laborales de 30 horas o más semanales) y los/as pocos que pueden, terminan tan cansados que su rendimiento escolar es muy bajo.
-En muchas partes del mundo, en especial en los países del Sur, las empresas se benefician de las altas tasas de paro y la abundante mano de obra para mantener los salarios bajos.
-En esta situación el trabajo infantil interesa a los patronos porque a los niños se les paga menos y son más manejables y vulnerables a todo tipo de abusos o amenazas. Pero al contratar niños, muchos adultos no tienen trabajo, lo que perpetúa las condiciones de precariedad de las familias y provoca la necesidad de que más niños trabajen.
Los niños trabajadores llegan a la edad adulta insuficientemente desarrollados física, intelectual y efectivamente; por lo que tendrán dificultades añadidas en su vida de adultos. Al no haber asistido a la escuela, tienen baja cualificación laboral y por lo tanto menor posibilidad de acceso a trabajos bien remunerados. Estos niños además, verán como algo normal que sus propios hijos trabajen. De esta manera se perpetúa el círculo de la pobreza generación tras generación.
Algunos de los trabajos realizados por niños en la calle son: venta ambulante, limpieza de calzado o de coches, espectáculos callejeros, guías turísticos ocasionales, recogida de basura, repartidores de mercancías, mendicidad, etc.
Su trabajo en condiciones de especial peligrosidad física (industria, minería, agricultura, pesca submarina...) hace que cada año mueran miles de niños y jóvenes por accidentes y otros muchos queden incapacitados para el resto de su vida.
Los niños son especialmente vulnerables a los abusos sexuales en el ámbito doméstico y laboral. A esto se unen toda una serie de redes internacionales que se dedican a la pornografía y la prostitución infantil, negocios que afectan miles de niñas y niños en varios países de Asia y América.
La guerra es algo cotidiano para muchos niños del mundo. No es infrecuente que terminen formando parte de alguno de los bandos combatientes...
El trabajo infantil es un fenómeno en expansión en todos los países. En España, por ejemplo, la OIT calcula que trabajan más de 200.000 niños. (Informe de Manos Unidas)