miércoles, 27 de octubre de 2010

Miguel Hernández, poeta de la luz

Eterna sombra
.
Yo que creí que la luz era mía
precipitado en la sombra me veo.
Ascua solar, sideral alegría
ígnea de espuma, de luz, de deseo.
.
Sangre ligera, redonda, granada:
raudo anhelar sin perfil ni penumbra.
Fuera, la luz en la luz sepultada.
Siento que sólo la sombra me alumbra.

Sólo la sombra. Sin astro. Sin cielo.
Seres. Volúmenes. Cuerpos tangibles
dentro del aire que no tiene vuelo,
dentro del árbol de los imposibles.
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Cárdenos ceños, pasiones de luto.
Dientes sedientos de ser colorados.
Oscuridad del rencor absoluto.
Cuerpos lo mismo que pozos cegados.
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Falta el espacio. Se ha hundido la risa.
Ya no es posible lanzarse a la altura.
El corazón quiere ser más de prisa
fuerza que ensancha la estrecha negrura.
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Carne sin norte que va en oleada
hacia la noche siniestra, baldía.
¿Quién es el rayo de sol que la invada?
Busco. No encuentro ni rastro del día.
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Sólo el fulgor de los puños cerrados,
el resplandor de los dientes que acechan.
Dientes y puños de todos los lados.
Más que las manos, los montes se estrechan.
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Turbia es la lucha sin sed de mañana.
¡Qué lejanía de opacos latidos!
Soy una cárcel con una ventana
ante una gran soledad de rugidos.
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Soy una abierta ventana que escucha
por donde va tenebrosa la vida.
Pero hay un rayo de sol en la lucha
que siempre deja la sombra vencida.
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Miguel Hernández
.

7 comentarios:

Transi dijo...

El sábado 30 cumples 100 años, gracias Miguel.

Xibeliuss dijo...

"Yo que creí que la luz era mía" dijo Miguel. Tú la has hecho tuya con estas hermosas fotografías.
Enhorabuena y abrazos

Transi dijo...

Gracias Xibeliuss, después de la última entrada te merecías algo de esa luz que tanto te gusta.
Ayer pasé por tu casa, con "Robledal" me emocioné tanto que no podía ni hablar, ahora voy a gozarlo de nuevo.
Un abrazo.

Valverde de Lucerna dijo...

Siempre me gustó Miguel Hernández, lo leí con gusto en mi adolescencia y me acercó a la poesía, poeta prohibido que salió a la luz "el rayo que no cesa", "vientos del pueblo"... Gracias Transi por rememorarlo y de esta manera volvernos hacia él.

almalaire dijo...

No se equivocaba, la luz era suya, más bien, la luz era él y lo seguirá siendo porque él es "el rayo que no cesa". Creo que representa todo lo bueno y lo limpio que hay en el ser humano.

Llegué desde un blog amigo. Las fotos son fantásticas. Un saludo :)

Transi dijo...

Gracias a ti, Valverde de Lucerna. Hace años apenas se le leía, estaba marcado por sus ideas, prohibidas sus palabras, como bien dices... Me alegro tanto del homenaje que le estamos haciendo! (Aquí en Alicante en todo el año ha habido y habrán innumerables homenajes. Y pensar que la familia tuvo que abandonar, humillados, su pueblo, Orihuela...)
Un abrazo.

Transi dijo...

Bienvenida Almalaire! Ya vi tu entrada sobre Miguel al ladito de la mía en el blog de nuestro común amigo Xibeliuss... Gracias por decir "la luz era él", ese
"rayo de sol en la lucha
que deja a la sombra vencida"
En nuestros días, como tenía que ser, su luz por fin apagó esa negra sombra y su memoria es honrada. ¡Como me alegro! ¡Y nos alegramos tantos!
Un abrazo