martes, 9 de febrero de 2010

Efímeros almendros

Cada año que pasa dejan de florecer muchos almendros. El abandono, la falta de cuidados, el escaso rendimiento de su cultivo, la ausencia del amo que espera a sacar más y trabajar menos con otros frutos -los del ladrillo-, hace que vayan desapareciendo.
Cada vez están más lejos, en las lomas..., y esos también van muriendo. Para verlos cuidados, fértiles, preñados de flores, hay que ir a la montaña. Con sus frutos elaboran turrón, helado, madalenas, almendrados, almendras fritas (como las que hace mi amiga Mari y la mamá de Fernando)...
Hacía días que al llegar a casa veía los escasos árboles cercanos en flor. Esta tarde he podido salir pronto, la palidez tenue del ocaso ha dejado esta luz sobre los efímeros almendros.




Posdata: Fernando, avisa cuando esteis en plena floración. No me lo puedo perder!
Gracias a los que trabajan la tierra y cuidan de los campos de almendros, ellos y ellas nos dan la oportunidad de disfrutar la belleza de sus flores y de degustar ávidamente sus frutos (en cualquiera de sus variedades).
¡Bon profit!

4 comentarios:

Xibeliuss dijo...

¡Vaya luz! Espectacular
¿Ya tenéis así los almendros?

fernando dijo...

Los almendros están ya deseosos de florecer y ya han empezado algunos pero la gran mayoría “se lo han pensado” antes de dar el paso y van a dejar pasar este nuevo temporal de frío y nieve y ya dentro de unos días irrumpir con fuerza y llenar de luz el Valle y también, como no, que estas flores lleguen a dar los tan deseados frutos.

Transi dijo...

Perdona Xibeliuss que tarde tanto en contestarte... Los almendros cercanos a la costa sí están en plena floración. Saben que aquí sería muy difícil (que no imposible) que se helaran. Pero en la montaña y en otras comarcas más alejadas del litoral aún están a la espera, intuyen que viene más frío. (Como así ha sido)
Un abrazo.

Transi dijo...

En cuanto pasen los fríos y florezcan esos maravillosos campos avisa. Quiero ver esas flores, blancas, rosas, fucsias, sobre negros troncos llenos de vida y tan bien cuidados.
Se me hace la boca agua al pensar en las almendras fritas, ¿Cómo es posible que me gusten tanto? (Qué pena que tengan tantas calorías)
Salutacions a Aitana, Xortà i Serrella!