jueves, 29 de enero de 2009

Oda al ladrillo abandonado

Qué pena me dan! Tan solos y abandonados en manos de los vándalos, tan solo engalanados por jovenzuelos grafiteros, inutiles ahora en su abandono..., muy lejos de crear hogares ahora son nidos de ratas, llenos de agujeros sucios, de colchones y revistas ajadas...,de vidrios que debieron dejar pasar la luz a cuchillos para la fauna y los paseantes.
¿Cuántos como éstos tendrán su mismo destino? ¿Cuánta gente se quedará sin su hogar soñado?
(Y como la mierda atrae a la porquería muchos aprovechan para embellecer el entorno con más restos de poda, de obras clandestinas, desmontes, aceites y productos químicos...)
(Esta mañana, flotando en la orilla de la playa, en menos de 50 metros he contado unas 20 latas de refrescos!)
Hoy he roto mi norma de intentar ser positiva y la verdad no lo siento. Cada vez me convenzo más del desastre que les estamos dejando a nuestras generaciones venideras...y de que va nos va a resultar muy difícil cambiar esta tendencia.

Una frase para la reflexión:
La sociedad adicta a los combustibles se comporta "como un yonki buscando nuevas estrategias para robar a sus hijos"
Meinrat Andreae, científico atmosférico del Instituto Max Planck, Alemania.