lunes, 28 de junio de 2010

Araña Napoleón

Su nombre científico es Synaema globosum, pero la llaman "Araña Napoleón" por el dibujo de su abdomen, que recuerda al sombrero del emperador francés.

Viene la araña y en ella,
viene la seda y el telar
y el propósito de estar
arriba como una estrella.
Se calumnia que no es bella
y yo la sé encantadora,
pacífica tejedora,
silenciosa equilibrista,
fusión de arácnida artista
y de diana cazadora.
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Jesús Orta Ruíz
"El Indio Nabon"
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Las arañas son necesarias para controlar las grandes cantidades de insectos, regulando así el equilibrio dentro de nuestro ecosistema.
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"Entre los depredadores más ignorados y menos entendidos se encuentran las arañas, las cuales pueden tener un tremendo efecto estabilizador en sus presas. Las arañas dependen de un complejo ensamble de presas. El resultado, es una comunidad diversa de arañas que mantiene el control sobre una población de presas asociada sin llegar a extinguirla. De esta forma, las arañas funcionan como reguladores que limitan el crecimiento exponencial inicial de una población específica de presas (Riechert y Lockley, 1984). En Israel, la población de larvas de la plaga Spodoptera littoralis (Lepidoptera: Noctuidae) no desarrolló niveles dañinos en huertos de manzanas con árboles ocupados por arañas, mientras se observó un daño significativo en árboles donde la población de arañas fue removida. Investigaciones posteriores revelaron que la actividad de las arañas fue responsable de un 98% en la reducción de la densidad larval. La reducción fue el resultado del consumo de presas por las arañas (64% de las larvas presentes) y el abandono por las larvas de las ramas ocupadas por arañas (34%). En la ausencia de arañas, las larvas abandonaban las ramas con una frecuencia de tan sólo 1.4%.
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El Control biológico por medio de la importación, aumento y/o conservación de los enemigos naturales puede proveer una regulación de especies de plagas a largo plazo, asumiendo que se dé un apropiado manejo cultural de los agroecosistemas (descartando prácticas agrícolas destructivas e incrementando la diversificación de los sistemas de cultivo), garantizando así un ambiente apropiado para incrementar la abundancia y la eficiencia de predatores y parásitos. Bajo estas condiciones, el control biológico puede convertirse en una estrategia potencialmente auto-perpetuante, garantizando un control a bajo costo y con mínimo o inexistente impacto ambiental (Flint y Roberts, 1989)."

4 comentarios:

Trecce dijo...

Eso es algo que la gente no comprende, es cierto que las telas de araña siempre han sido tenidas por un síntoma de suciedad en las casas (lo es, sin duda), pero no somos conscientes de la cantidad de insectos dañinos de los que nos libran estos auténticos depredadores como son las arañas, así que a ver si aprendemos a mirarlas de otra manera más amable.

Lito dijo...

Me encantan tus fotos,su luz y como las compones.
Me alegra que se aprecien las cosas buenas de todo aquello que nos rodea. Un saludo.

Transi dijo...

Hola Trecce, encantada de verte por aquí. A mí me da pena quitar las telarañas de casa, sobre todo cuando veo la cantidad de mosquitos que caen en ellas. Hace un tiempo vi un documental interesantísimo sobre las arañas; fue cuando comprendí lo importancia de su existencia y de la necesidad de ser sus aliados, aunque sólo fuera pensando en nuestro propio y único interés. Preferimos tener insecticidas, qué ignorantes somos!
(Aquí en Alicante hay mosquitos activos todo el año). Por cierto, no olvido los paseos en verano por el Tera al caer la tarde..., abrasaditos de picaduras volvíamos a casa!
Un abrazo.

Transi dijo...

Lito, me encanta lo que dices. Eso intento, captar las cosas buenas y alejar de este lugar lo negativo, que para eso ya tenemos los telediarios.
Siempre digo que todo el mérito es de la naturaleza, de nosotros depende ver su hermosura y su luz. Para ello sólo hace falta ir despacio y sumergirse en ella.
Gracias por tus palabras y un abrazo.