viernes, 17 de octubre de 2008

¡QUÉ TRES!

Se pasan el día corriendo, saltando, entrando por una puerta y saliendo por otra, jugando al escondite...Xiki es feliz y yo al verla también. ¡Hacía mucho que no disfrutaba tanto con una perrita! Bombón y Peteño se están criando muy bien. Están gorditos y el veterinario dice que son preciosos, que hace tiempo que no ve unos gatos tan bonitos (La simetría de sus rayas, el carácter tan tranquilo..., no dijeron un miau con las vacunas.)
Me divierten, me acompañan, me enseñan...(Como dice el título y contenido del libro ya mencionado "Los animales: maestros y sanadores".)
Sí, nos curan, de soledades, del mal humor, de ser siempre humanos, cuando somos también animales..., del abandono de nosotros mismos, del desamor, de la desilusión, de la muerte de un ser querido, ...Están ahí, nos miran, nos observan de continuo, saben cuando llegamos a casa y siempre nos reciben con entusiasmo, les encanta que les invitemos a comer cosas ricas, agasajan a los amigos que llegan, ladran con fuerza si notan que no te cae alguien bien...
Que conste que corto el rollo para no aburrir. Se nota que me gustan MUCHO los bichos...¿No?
Un abrazo humanos.

2 comentarios:

Choper dijo...

De rollo nada, tienes que expresar todas las cualidades de esos animales que tanto te acompañan y que te hacen sentir bien y hacen que tus mejores cualidades también se manifiesten y nos invadan a los que estamos, de vez en cuando a tu alrededor y egoístamente tus amigos podamos “saborearlas”; al final será que tendremos celos de esa Xiki, Peteño Mois y Bombon a los cuales das tantos mimos, atenciones…o también será porque los humanos no sabemos divertirte, acompañarte, enseñarte…incluso a veces en los momentos más delicados no hemos sabido comprenderte, apoyarte o estar simplemente a tu lado. El abrazo de un humano que también le gustan los animales, en especial los gatos.

Transi dijo...

Gracias Fernando por tus palabras, pero a veces las personas no nos dejamos apoyar..., en ocasiones los más raritos, entre los que me incluyo, nos aislamos y no queremos ni que nos comprendan...Quizá porque a veces no nos comprendemos ni a nosotros mismos. Y ahí están los animales, los cuales no necesitan comprendernos, ni nos piden explicaciones, no nos juzgan, no preguntan, ...y te quieren seas como seas.
Ah, de ellos no debes tener celos, tú estás entre las personas con quien más disfruto..., y veo que es mutuo, así que...perdona mis rarezas y pelillos a la mar!