jueves, 25 de abril de 2013

...la escondida senda...


Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de este mundo malvado,

y con pobre mesa y casa
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa
y a solas su vida pasa
ni envidiado ni envidioso.


¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido...! 


Vivir quiero conmigo
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.

Fray Luis de León

6 comentarios:

Javier 16 dijo...

Precisamente, es ésa sabiduría la que busco, tal vez, algún día la consiga a mi manera pero…nada de religión.

Por cierto, una senda muy bien iluminada y colorida.

Saludos

Valverde de Lucerna dijo...

Bello poema, que rescata valores olvidados.
Un abrazo.

Transi dijo...

Hola Javier!
Efectivamente, las palabras de Fray Luis no son casuales en esta entrada... Creo que en este momento somos muchos los que anhelamos "huir del mundanal ruido"...
Gracias, eres un solete.
Un abrazo.

Transi dijo...

Hola Valverde!
Cuanto has dicho con tan pocas palabras! Creo que ambos podemos hablar con una cierta autoridad de esa pérdida tan importante, lo vemos cada día...
Un abrazote.

Juan Guijarro Moreno dijo...

Esos cielos compi Transi son magníficos, así se ponen algunas veces aquí en la Subbética cordobesa, unas fotos preciosas de esos momentos en los que, a veces, quisiera uno parar el tiempo. Un abrazo

Luis Prats dijo...

esta me ha encantado...

me llevo otra foto a
http://suenacomoseescribe.blogspot.com.es/2013/05/recordar-sonar.html

y si quieres escuchar/ver/descargar algo de mis robertos...
http://robertonuncaviene.blogspot.com.es/

besetes internetiles...