sábado, 16 de julio de 2011

Romance de la Luna






A Conchita García Lorca


La luna vino a la fragua

con su polisón de nardos.

El niño la mira mira.

El niño la está mirando.


En el aire conmovido

mueve la luna sus brazos

y enseña, lúbrica y pura,

sus senos de duro estaño.


Huye luna, luna, luna.

Si vinieran los gitanos,

harían con tu corazón

collares y anillos blancos.

Niño déjame que baile.

Cuando vengan los gitanos,

te encontrarán sobre el yunque

con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,

que ya siento sus caballos.

Niño déjame, no pises,

mi blancor almidonado.


El jinete se acercaba

tocando el tambor del llano.

Dentro de la fragua el niño,

tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,

bronce y sueño, los gitanos.

Las cabezas levantadas

y los ojos entornados.


¡Cómo canta la zumaya,

ay como canta en el árbol!

Por el cielo va la luna

con el niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,

dando gritos, los gitanos.

El aire la vela, vela,

el aire la está velando.


Federico García Lorca, 1928

sábado, 18 de junio de 2011

La Gavina





Oh! Gavina voladora que volteges prop del mar
I al pas del vent, mar enfora, vas voltant fins a arribar
A la platja assolellada, platja de dolços records,
On dia i nit hi fa estada la nina dels meus amors...
Quan la vegis sola prop de la quieta onada,
Dona-li la besada que li envio més fervent,
Digues-li que sento dolça melangia
I que en ella penso en tot moment.
Oh! Si igual que tu, gavina, el mar pogués jo travessar
Fins a arribar a la platja, on tan dolç és recordar
I veure la imatge bruna, en el seu bell despertar
De la nina que entre somnis és tan grat d’acariciar...
Quan la vegis...

F. Sirés. Adaptació Marina Rossell
A Josep Tero i Antoni Puigverd que la van guardar
a la memòria per un dia poder-me-la ensenyar.


Traducción al castellano, francés e inglés








jueves, 16 de junio de 2011

Eclipse de Luna

Un acontecimiento como este merecía recibirlo con una pequeña fiesta. Dos horas antes ya la estábamos esperando. Para ello nos fuimos a un acantilado, a varios metros por encima del mar... Todo estaba preparado, los prismáticos, la cámara, la neverita con cervecitas, algo de picoteo, la linterna para la vuelta...
El mar en absoluta calma, ni una pequeña brisa, mucho calor y una gran franja gris en el horizonte ya me hizo presagiar la deficiente visión del fenómeno.


Media hora después de su salida, la Luna comenzó a aparecer tímidamente ya muy alta... Con los prismáticos era una gozada, con la cámara sólo me fue posible enfocar cuando la sombra de la Tierra comienza a desaparecer y la luz del sol empieza a iluminarla.


A las once y media regresábamos, un poco decepcionadas, quizá por la espectación (yo deseaba verla salir toda roja y gorda por el mar...). Lo peor, los mosquitos, a pesar de llevar calcetines, pantalones largos y manga larga fue terrible como atacaban... (Lo más difícil era concentrarse en encontrar con el zoom la Luna, sujetar la cámara y enfocar en tanto te picaban por todas partes...)

(Carmen, la próxima vez te vienes, pero nos llevaremos un buen repelente!)

martes, 14 de junio de 2011

Buen provecho ardilla!

Tan campante, en un puñado de cables, entre los pinos,
sobre las patas traseras ahí está, la ardilla.
Con una piña entre las delanteras, roe que te roe sin parar...
La cola la equilibra, no se pierde detalle de cinco ojos que la miran,
ella sin pudor ni se menea, a cinco metros de altura sin cesar mordisquea.
(Cuídate de los gatos,
de los humanos también...)