lunes, 31 de julio de 2017

La Tejeda de Tosande

La Tejeda de Tosande es un mágico rincón del bosque, en el corazón de La Montaña Palentina, poblado por un abultado grupo de tejos muchas veces centenarios. (¡743 inventariados!)
¡Una gozada para los sentidos!


"A la hora de diseñar este sendero nos han asaltado las dudas. Es tan grande el valor biológico de este bosque que no hemos podido dejar de cuestionarnos la conveniencia de contribuir a atraer más visitantes de los apropiados para la conservación de este enclave..."



Robles, encinas, hayas, acebos, rebollos, helechos..., nos acompañan.


Ante nuestros ojos un paisaje idílico, cubierto de verdes praderas rodeadas por montañas y bosques. Es un lugar que invita a relajarse y disfrutar de la paz que nos rodea.


Las mariposas acompañan al caminante...





Afortunadas ellas que gozan de la paz y el sosiego en libertad cada día. Buen sitio para crecer...


"El paseo cambia de rumbo para encarar la subida por el hayedo que se ve hacia la izquierda. Por su interior discurre  el último kilómetro antes de alcanzar el rodal de tejos, al que se llega tras una dura remontada en la que prestan aliento los bancos de madera plantados a uno y otro lado del camino, acondicionado también con escalones para hacer más llevadero el tránsito por las empinadas laderas del bosque."





"El tejo es un árbol de por si escaso de forma natural. En la Montaña Palentina se encuentra disperso y es rara la ocasión en que se encuentran varios ejemplares juntos. Si ya es raro encontrar tejedas, más raro es todavía encontrar ejemplares con la talla y el porte de los tejos de Tosande, alguno de los cuales alcanzan diámetros de 1,5 m. Por todo ello esta tejeda está considerada como una reliquia de la era terciaria, una verdadera joya botánica merecedora de los esfuerzos y atenciones necesarios para su conservación."



"Y eso mientras sus troncos retorcidos y gruesos, hinchados como por una misteriosa fuerza interior, amenazan con atraparte en cualquier descuido, en prenderte por la espalda para lanzarte de rama en rama hasta encestar en el oscuro agujero que muchos de ellos tienen abierto en sus troncos. Porque los troncos del tejo, aunque esto no aparezca en la guías de botánica, ni en los paneles informativos que pespuntean la senda, guardan todos los secretos del mundo."


"Tal vez por eso un silencio sepulcral envuelve este rincón del bosque. Un silencio denso y pesado, como si una ley invisible y cruel impidiera aquí el canto de los pájaros, el vuelo de las moscas o hasta el susurro del viento. Tal vez este sea el aviso más evidente de que los tejos son árboles sagrados y su longevidad un hecho venerable que merece todo el respeto del mundo."





Mirador con buenas vistas a la Montaña Palentina.


Hayedo de bajada


Qué mejor regalo que gozar con el encuentro de un hermoso corzo... Nos miramos... Ella preguntándose por nuestras intenciones, yo admirada... y emocionada.
¡Una jornada muy especial!


6 comentarios:

El tejón dijo...

Hermosa ruta que conozco hace años.
Ahora si te animas puedes seguir ruta y conocer la Braña de los tejos en Liébana.
Un saludo.

Transi Robles dijo...

Será la próxima vez, sólo he estado en la Montaña Palentina cinco días y me quedaron muchas maravillas por visitar. Preciosos paisajes, espectaculares pueblos, gente muy amable, una temperatura muy agradable... Gracias mil por la sugerencia!!! Un abrazote.

Vicenta osa Moreno dijo...

Un excelente articulo que invita a valorar y respetar la bellezs de la naturaleza.

Guillermo García-Saúco dijo...

¡Qué maravilloso lugar, Transi! Me encantan las tejedas. ¡En Albacete nos quedan algunas! Abrazos.

Transi Robles dijo...

¡Gracias Vicenta! Te encantaría el lugar, fue un maravilloso paseo con final sorprendente y muy gratificante.

Transi Robles dijo...

¡Hola Guillermo! ¡Qué alegría verte por aquí! Apúntate el sitio para ir algún día. Una gozada de lugar, disfruté muchísimo y volví renovada y feliz. Un abrazote.